Desnutrición y obesidad infantil

Desnutrición y obesidad infantil

Seguramente te preocupa mucho la alimentación de tus hijos, más de una vez te habrás preguntado si la ración que ingiere es suficiente para satisfacer sus requerimientos nutrimentales. Y entonces investigas los menús más variados para ofrecerle. Y es que la nutrición de los niños determina su salud y desarrollo posterior. Es decir, impacta durante el resto de su vida.

En México quizá si hubiera más personas como tú, cuidadosas de la dieta de sus hijos, no existirían dos de los principales problemas a solucionar en los niños de México: la desnutrición y la obesidad, que a pesar de las numerosas campañas alimenticias y los avances en materia de alimentación y combate a la pobreza, no han tenido los resultados pronosticados.

La desnutrición puede darse por falta de alimentos, cuando el menor no puede comer lo suficiente porque sus raciones son muy escasas, o por falta de nutrientes. Hay otro tipo de desnutrición, paradójicamente ligada con la obesidad, se presenta cuando los niños ingieren altas cantidades de alimentos hipercalóricos/grasos, repletos de sales y azúcares, que no cubren sus necesidades nutrimentales, pero contribuyen a que ganen peso. El 70% de los niños obesos lo será en la edad adulta.

La principal causa del sobrepeso suelen ser los malos hábitos alimenticios aunados a la poca o nula actividad físico, por ello la elección de los alimentos saludables es trascendental en las etapas posteriores a la ablactación (lactantes-maternal).

 

Factores de riesgo

-Genéticos: Si los padres son obesos, es muy probable que los niños presenten obesidad o sobrepeso (cuatro veces más posibilidades de desarrollar obesidad si uno de sus padres es obeso, y ocho veces más si ambos progenitores lo son).

-Sociales: Cuando los cuidadores del niño siguen una dieta o estilo de vida poco saludable y sedentario, los niños tomarán este modelo, que posteriormente reproducirán a lo largo de su vida.

– Ambientales: Los períodos de tiempo prolongados frente al televisor o computador, además de ser una actividad sedentaria, facilita que los pequeños coman grandes cantidades de alimentos sin apenas percatarse de ello. Además pueden imitar patrones negativos de consumo.

– Psicológicos: Cuando los niños asumen la comida para compensar sus carencias, frustraciones, enojos, inseguridades o tristezas, generalmente es el patrón aprendido de los adultos en su entorno.

El bienestar de los niños depende de sus padres, por ello la recomendación es que construyan hábitos alimenticios saludables y que tengan un estilo de vida que no sea sedentario.

Si tienes alguna duda sobre cómo planear los menús de tus hijos, acércate con nosotros, y con gusto te podemos dar algunos ejemplos de menús sanos y balanceados, como los que ofrecemos diariamente en el servicio de comedor.

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