La propuesta educativa Reggio Emilia: Nuestra inspiración

La propuesta educativa Reggio Emilia: Nuestra inspiración

Por: Sausan Burshan

La Filosofía y Pedagogía de Ágora, Comunidad Educativa, están inspiradas por la obra pedagógica de Loris Malaguzzi y por las experiencias de los centros de infancia y preescolares de la Municipalidad de Reggio Emilia, Italia. La Propuesta Educativa Reggio Emilia es el resultado del trabajo en colaboración de Loris Malaguzzi con dichos centros educativos por cerca de 50 años. Reggio Emilia es una cuidad de 144,000 habitantes que se ubica en el Norte de Italia en el región de Emilia Romagna. Una cuidad donde, en 1945, justamente al final de la dictadura fascista en Italia y de la Segunda Guerra Mundial, con el deseo de cambiar y crear un mundo nuevo, más justo y libre de opresión, las mujeres y los hombres unieron fuerzas para construir con sus manos, centros de educación temprana para sus niños. Centros que hoy forman parte de un sistema público de servicios educativos reconocidos como un centros de innovación e inspiración a nivel mundial. Hoy la red de servicios educativos de la Municipalidad de Reggio Emilia incluye 13 centros de infantes y 21 preescolares. Desde su inicio, esta red fue supervisada pedagógicamente y guiada por Loris Malaguzzi, hasta su muerte en 1994.

La Propuesta Educativa Reggio Emilia, tiene los siguientes principios, los cuales se deben considerar como un conjunto, conectado y coherente, en el cual cada punto influye y es influenciado por los demás.

Todos los niños tienen la preparación, el potencial, la curiosidad y el interés por establecer relaciones e involucrarse en las interacciones sociales, construyendo su aprendizaje y negociando con todo lo que el ambiente les brinde.

La educación tiene que enfocarse en cada niño, pero no considerados aisladamente, sino en relación con la familia, otros niños, los maestros, el ambiente de la escuela, la comunidad y la sociedad en general. Para que los niños aprendan, su bienestar tiene que estar garantizado.

Los derechos de los niños deben ser reconocidos, no sólo sus necesidades.

Tienen derecho a tener un cuidado de calidad y una educación que procure el desarrollo de su potencial. Los padres de familia son considerados como un componente esencial en el programa.

Los padres son una parte competente y activa de la experiencia de aprendizaje de los niños y, al mismo tiempo, una ayuda para asegurar su bienestar en la escuela.

Una escuela amable.

Tiempo y Continuidad.

Maestros y niños como compañeros.

Currículum emergente.

La cooperación y colaboración Atelierista y Atelier.

Los proyectos.

La documentación.

La composición del espacio físico es acogedor y propicia encuentros, comunicación y relaciones.

El acomodo de estructuras, objetos y actividades animan a la elección, a la solución de problemas y a nuevos descubrimientos dentro del proceso de aprendizaje.

El sentido propio del tiempo en los niños y su ritmo personal son considerados en la planeación de las actividades y proyectos. Para saber qué planear o cómo seguir con su trabajo, los maestros observan y escuchan a los niños con atención. El papel de los maestros, exige investigación y aprendizaje continuos, que se lleva a cabo con los niños. Los maestros expresan metas generales y hacen hipótesis acerca de la dirección que deben tomar los intereses de los niños, las actividades y proyectos, para que en consecuencia se hagan los preparativos apropiados. Entonces, después de observar a los niños en actividad, hacen elecciones acerca de qué ofrecerles y cómo sustentarlos en su exploración y aprendizaje. Los maestros trabajan en parejas, con el mismo nivel, en cada aula. Las relaciones colegiadas y los intercambios entre los maestros proveen la instrucción profesional continua y el enriquecimiento teórico. Un maestro, atelierista (tallerista), experto en las artes visuales, trabaja estrechamente con los demás maestros y con los niños en las escuelas. Un taller especial, atelier, que contiene una gran variedad de materiales, herramientas y recursos, es usado por todos los niños y maestros para explorar, expresar y crear pensamientos. Los proyectos son investigaciones profundas que pueden comenzar con cualquier acontecimiento casual, una idea o un problema puesto por uno o más niños, o una experiencia iniciada directamente por los maestros. Los proyectos pueden durar desde algunos días hasta varios meses. La documentación incluye las transcripciones de comentarios de los niños y sus debates, las fotos de sus actividades y las representaciones de su pensamiento y aprendizaje al usar diferentes medios, se estudian con cuidado. La documentación tiene varias funciones. Entre éstas se encuentra el hacer conscientes a los padres de familia de las experiencias de sus niños; permitir a los maestros entender a los niños mejor y evaluar su propio trabajo, así como promover su crecimiento profesional; facilitar la comunicación y cambio de ideas entre educadores; hacer conscientes a los niños de que su esfuerzo es apreciado y para crear un archivo que traza la historia de la escuela y el placer de aprender por muchos niños y sus maestros.

La Propuesta Educativa Reggio Emilia: Nuestra Inspiración Sausan Burshan Seminario Introducción a la propuesta Educativa Reggio Emilia, Italia. “Una mirada reflexiva hacia la cultura de la infancia” Bogotá, Oct 6 y 7 de 2006

Para nosotros, inicialmente y a través de los años, los encuentros con las experiencias de las escuelas municipales de Reggio Emilia, nos trajo muchas preguntas y dudas. Investigamos las repuestas a preguntas lógicas, creyendo que en las respuestas encontraríamos la receta. Sin embargo, como Loris Malaguzzi dijo en algunas ocasiones: “No hay recetas”. Esto se hizo evidente para nosotros cuando visitamos los centros de infantes y las escuelas municipales de Reggio Emilia. Ninguna era copia de un original, cada escuela era única, con su propia identidad. Creíamos que debía existir un nexo más fuerte, un nexo que era constante y que al mismo tiempo era flexible. Para descubrirlo fuimos al origen de estas escuelas, cuando los padres de Reggio Emilia crearon la primera escuela. Uno de los alcaldes de Reggio Emilia explicaba, en una entrevista, que la experiencia fascista les había enseñado que la gente que se conformaba y obedecía era peligrosa, y en la construcción de una nueva sociedad era imperativo guardar, comunicar y mantener la imagen de los niños como personas que pueden pensar y actuar por sí mismos. Loris Malaguzzi extendió sus ideas en una entrevista con Lella Gandini para el libro “Los cien lenguajes de los niños”. Y citó: “La escuela que construyeron con sus propias manos, debía ser una escuela diferente para educar a los niños de diversas maneras. Esto lo reclamaban sobretodo las mujeres, la ecuación era simple: si los niños tienen verdaderos derechos, entonces deben de tener las oportunidades para desarrollar sus inteligencias y poder estar listos para el éxito que no debía escapárseles”.

Con esto pusieron las bases para la definición acerca de la imagen del niño, que continúa presente en cada escuela de Reggio Emilia. La imagen del niño como una persona con capacidades, potenciales y derechos. La imagen del niño se convirtió en la base sobre la cual la misión de la educación fue definida posteriormente. En 1961 Bruno Ciari, una fuente de inspiración y colaborador de Loris Malaguzzi expresó la misión de la educación diciendo que: “La educación debe liberar la energía y las capacidades de la infancia, así como promover el desarrollo armónico de los niños, en todas las áreas comunicativa, social, afectiva, y con respeto al pensamiento crítico y científico”. Esta imagen del niño y la misión de la educación son, tal vez, con las que todos podemos identificarnos. Empezamos por entender que nuestras energías debían enfocarse hacia el respeto de esta imagen del niño y estar conectado con la misión de la educación en nuestro propio y único contexto.

Loris en una entrevista con Lella Gandini afirmó: “Para mí, el mirar atrás significa que esta elección por el respeto, dio fuerza a nuestra autonomía conforme íbamos elaborando nuestro proyecto educativo y nos ayudó a resistir muchas presiones contrastantes.” La obra pedagógica de Loris Malaguzzi y las experiencias de los centros de infancia y preescolares de la Municipalidad de Reggio Emilia, nos inspiran por las conexiones que percibimos con la imagen del niño y con la misión y visión de una comunidad educativa. Nos inspiran a hacernos preguntas significativas que tienen, como parte de su respuesta, otras preguntas. Nos inspiran a valorar a los integrantes de nuestra comunidad y nuestro contexto. Nos inspiran a seguir en el continuo camino hacia la utopía, conscientes de que nunca llegaremos…

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